El sangrado de encías, es un indicador que nos advierte de que puede existir una inflamación de las encías (gingivitis) o del periodonto (periodontitis). La gingivitis, es la infección superficial y, la periodontitis, una infección profunda que puede derivar en la pérdida de dientes.

Una encía sana no sangra y, su color, es rosa pálido. Las encías dañadas, tendrán una apariencia rojiza. Además, estarán inflamadas, suaves y sensibles y, sangrarán con facilidad.

La inflamación de encías se puede dar por diversas causas:

  • Mala higiene bucal: Cuando no se lleva una higiene adecuada, se producen acumulaciones de placa bacteriana sobre los dientes mal cepillados o sin cepillar. Las bacterias, segregan endotoxinas, que producen una reacción del sistema inmunológico que, a su vez, causa una inflamación. Si la infección no es tratada, afectará al periodonto y a la mandíbula. Por otra parte, se debe evitar cepillarse con demasiada fuerza, ya que esto también puede provocar un sangrado.
  • Enfermedades: Algunas enfermedades como el herpes, los padecimientos cardiovasculares y la diabetes, presentan un mayor riesgo de desarrollar infecciones, entre ellas, la gingivitis. Cuando las defensas están bajas, proliferan las bacterias, lo cual supone un mayor riesgo de infección.
  • Falta de vitaminas: La deficiencia de vitamina K, esencial para el funcionamiento de proteínas relacionadas con la coagulación, puede causar un sangrado de encías.
  • Tabaquismo: Fumar, es uno de los principales factores que pueden dañar nuestras encías. Además, el hábito puede disminuir la eficacia de algunos tratamientos dentales.
  • Intensos cambios hormonales: Durante el embarazo y la menopausia, el tejido bucal es más sensible, por lo que se producen mayores sangrados.
  • Medicamentos: Algunos medicamentos pueden hacer que el tejido crezca más de lo normal, lo que dificulta mantenerlas limpias y sanas.
  • Otras: Prótesis dentales mal ajustadas, factores genéticos, estrés, bruxismo y uso de ortodoncia fija.

Soluciones en el sangrado de encías:

  • Si el sangrado se ha producido por una mala higiene bucal, de ninguna manera debemos dejar el cepillado, ya que esto solo empeoraría la infección. La placa deberá ser eliminada para sanear las encías. El cepillado debe hacerse con suavidad, tras cada comida. Utiliza seda dental y, evita los enjuagues bucales con alcohol.
  • Evita el consumo de tabaco.