La ortodoncia lingual es una de las técnicas más innovadoras a la hora de alinear los dientes. Consiste en la instalación de unos correctores en la parte posterior de los dientes en vez de la cara visible como hacen el resto de las técnicas de ortodoncia. Esto mejora notablemente la estética durante el tratamiento además de lograr un anclaje más firme en las arcadas dentarias.

La ortodoncia lingual para corregir la sonrisa es uno de los tratamientos más demandados por personas que requieren una buena imagen en su actividad profesional o que pueden ajustar el presupuesto a este tipo de técnica, ya que el precio de la ortodoncia lingual es un poco más elevado que el de otros tratamientos de ortodoncia. 

La complejidad de la técnica junto a los materiales empleados son los principales factores que encarecen el tratamiento, sin embargo, las ventajas que ofrece a los pacientes son realmente insuperables, empezando por la personalización del tratamiento a las características de la dentadura a tratar y el problema de alineación que hay que corregir.

¿En qué consiste la ortodoncia lingual?

Podríamos decir que la ortodoncia lingual es la auténtica ortodoncia “invisible”, ya que los brackets se colocan en la parte posterior de los dientes y por tanto pasan totalmente inadvertidos. Además, proporcionan un confort muy importante al paciente hasta el punto de que muchos olvidan que se están sometiendo a un tratamiento de ortodoncia.

En primer lugar, el especialista toma una impresión de la dentadura del paciente y digitaliza las muestras para analizar el problema de alineación del paciente con más precisión. Después decide la estrategia a seguir y los tiempos estimados y envía las impresiones al laboratorio para que fabriquen unos brackets a medida para la persona.

Una vez recibidos los brackets, arcos y cubetas de adhesión, totalmente exclusivos para el paciente, el ortodoncista los instala y comienza el tratamiento que ha sido previamente personalizado y optimizado para solucionar las necesidades del paciente, tanto  a nivel estético y funcional. 

La adhesión de los brackets en la parte posterior de los dientes, no solo permite una estética y confort más elevados que otras técnicas, sino que también se evitan posibles daños del esmalte durante el tratamiento. 

A diferencia de los brackets tradicionales, o los brackets removibles, la ortodoncia lingual corrige cualquier tipo de desviación de los dientes ya que se fabrican y personalizan con todos los detalles posibles. Los brackets también dejan un amplio espacio para la lengua, de esta manera no afectan a la pronunciación de palabras y se evita cualquier tipo de rozadura.

En relación a la higiene bucodental diaria, la ortodoncia lingual no ofrece ningún tipo de problema. A pesar de ser unos brackets fijos, su colocación en la parte posterior de los dientes no incide en el cepillado diario ni en la higiene de la zona donde están instalados los brackets.

En nuestra clínica dental Alonso Cano disponemos de profesionales con la experiencia y la cualificación necesaria para llevar a cabo cualquier tipo de ortodoncia, incluido la ortodoncia lingual. Contacta con nosotros para resolver cualquier duda, estamos a tu disposición.